Si alguna vez has hecho un repique de orquídeas invitro —o de cualquier otro tejido vegetal— seguramente te has encontrado con un dilema moral digno de un drama botánico: ¿Qué hacer con esos pequeños brotes verdes que quedan atrás?.
Si alguna vez has hecho un repique de orquídeas invitro —o de cualquier otro tejido vegetal— seguramente te has encontrado con un dilema moral digno de un drama botánico: ¿Qué hacer con esos pequeños brotes verdes que quedan atrás?.